Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 16/10/2026
La Real Sociedad acarició con la yema de los dedos la que habría sido su primera gran victoria a domicilio en esta edición de la Europa League, pero un cruel mazazo en los instantes finales arruinó el plan de los txuriurdin. El conjunto dirigido por el cuerpo técnico realista dominó gran parte del encuentro en territorio belga, mostrando una solidez defensiva poco habitual en este arranque de temporada y maniatando por completo a un USG que apenas encontraba resquicios en la medular.
El encuentro se decantó inicialmente del lado visitante gracias a una excelente acción colectiva que culminó con maestría Turrientes. El centrocampista aprovechó un rechazo en la frontal del área para conectar un disparo seco y ajustado que batió al guardameta local, desatando la locura en el banquillo donostiarra y encarrilando un triunfo que parecía indispensable para escalar posiciones en la tabla continental y despejar las dudas acumuladas en las últimas semanas de competición.
Con el marcador a favor, los vascos optaron por replegar líneas y gestionar el tempo del partido mediante posesiones largas y mucha concentración táctica. Sin embargo, el esfuerzo físico pasó factura con el paso de los minutos y la presión del cuadro belga se intensificó notablemente. Los locales volcaron todo su juego ofensivo sobre el área defendida por la zaga blanquiazul, buscando constantemente centros laterales y jugadas embarulladas que pusieran en apuros la integridad del resultado.
La resistencia heroica de la Real Sociedad se quebró finalmente en el minuto 88, cuando una desconcentración defensiva permitió a Keita conectar un remate inapelable dentro del área chica. El tanto supuso un jarro de agua fría monumental para los intereses españoles, que vieron cómo los tres puntos se esfumaban en el momento más doloroso posible, dejando un sabor agridulce y la sensación de haber dejado escapar una oportunidad de oro en Europa.
Con este empate, la Real Sociedad suma un punto insuficiente en su casillero europeo y se obliga a mejorar de cara a los próximos compromisos del calendario continental. El equipo debe aprender a cerrar los partidos cuando tiene la ventaja en el marcador si aspira a cotas más altas esta temporada, convirtiendo la frustración actual en gasolina para recuperar sensaciones inmediatas tanto en la competición europea como en la Liga EA Sports.
