Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 16/10/2026
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha vuelto a generar una enorme polémica en el mundo del fútbol español tras unas incendiarias declaraciones en las que comparó la estrategia de comunicación institucional del conjunto blanco con los métodos de propaganda utilizados por el régimen nazi. Durante su intervención, el máximo dirigente del organismo futbolístico analizó con dureza el papel que desempeña el canal oficial del club merengue en el ecosistema mediático actual y su influencia sobre el colectivo arbitral.
Según explicó el dirigente durante su comparecencia, la dirección del Real Madrid dirige una auténtica orquesta de portavoces donde la televisión oficial de la entidad lleva permanentemente la voz cantante. Para Tebas, la partitura empleada responde a una estrategia milimetrada y constante que se basa en seleccionar de forma interesada determinadas jugadas polémicas, repetir de manera machacona los supuestos agravios sufridos, alimentar la sospecha sobre la competición y señalar públicamente a los considerados enemigos del club.
El momento más delicado y comentado de sus declaraciones llegó cuando el presidente estableció una comparación directa con técnicas históricas de comunicación. A su juicio, este método recuerda poderosamente a los mecanismos de propaganda que en su día explotó Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi. Entre los elementos comunes citados por el presidente se encuentran la repetición sistemática de consignas, la construcción artificial de un enemigo común y la absoluta subordinación de los hechos objetivos al relato partidista que se pretende imponer.
Ante la enorme polvareda levantada por sus palabras y consciente de la gravedad de la alusión histórica, Tebas quiso matizar rápidamente el alcance de sus afirmaciones para evitar malentendidos. El responsable de la patronal de clubes aclaró de manera explícita que la comparación se ciñe estrictamente a las técnicas de propaganda y comunicación descritas, descartando cualquier vínculo con una ideología política concreta y eximiendo por completo a la masa social y a la afición madridista de cualquier tipo de crítica o reproche.
Estas declaraciones llegan en un momento de máxima tensión institucional entre LaLiga y el club blanco, marcado por múltiples desencuentros judiciales y discrepancias sobre el modelo de gestión del fútbol profesional. La respuesta desde Valdebebas no se ha hecho esperar, incrementando aún más el clima de confrontación abierta que domina la actualidad del balompié nacional en este tramo decisivo de la temporada, donde el debate arbitral y el papel de los medios oficiales continúan acaparando todos los focos.
