Pellegrini regresa al escenario de su gran pesadilla

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 27/10/2026

El técnico del Real Betis, Manuel Pellegrini, afronta este miércoles un reencuentro de lo más peculiar con el pasado al pisar de nuevo el estadio de Santo Domingo en Alcorcón. Han tenido que pasar exactamente 17 años y 1 día para que el experimentado entrenador chileno vuelva a dirigir un encuentro oficial desde la banda de un campo que le trae recuerdos verdaderamente amargos y difíciles de digerir en su dilatada trayectoria deportiva.

Para entender la magnitud emocional de esta visita hay que remontarse a aquel fatídico episodio conocido históricamente como el Alcorconazo. Aquel estrepitoso tropiezo dejó una cicatriz imborrable en el currículum del técnico sudamericano, convirtiendo a este recinto madrileño en un territorio maldito donde las sorpresas coperas cobraron una dimensión sin precedentes en el fútbol español de aquella época dorada.

En esta ocasión, el contexto es completamente diferente, ya que el conjunto verdiblanco se mide a un rival de inferior categoría en un duelo correspondiente a las eliminatorias iniciales del torneo del K.O. Sin embargo, los fantasmas del pasado siempre rondan este tipo de escenarios donde los equipos modestos sueñan con repetir gestas históricas ante gigantes de la máxima categoría nacional.

Durante las últimas sesiones de entrenamiento, el cuerpo técnico ha incidido especialmente en la concentración defensiva y en evitar cualquier tipo de relajación que pueda dar alas a la ilusión local. Pellegrini sabe perfectamente que en este deporte las confianzas se pagan muy caras y que un traspié en las primeras de cambio dinamitaría las aspiraciones coperas de la entidad andaluza.

Con el firme propósito de romper el maleficio y certificar el pase de ronda sin sobresaltos innecesarios, el plantel bético saltará al césped artificial con sus mejores armas disponibles. La afición confía plenamente en la madurez táctica del Ingeniero para superar esta prueba emocional y escribir por fin un capítulo feliz en Santo Domingo.