Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 28/10/2026
El fantasma del Alcorconazo vuelve a planear sobre la actualidad deportiva con motivo de la nueva eliminatoria copera que afronta el técnico chileno. Diecisiete años y un día después de aquella histórica noche negra para el Real Madrid, Manuel Pellegrini regresa al estadio de Santo Domingo en su etapa al frente del Real Betis. El destino ha querido que el conjunto verdiblanco se mida en esta primera ronda de la Copa del Rey al CDA Navalcarnero, un combativo equipo de Segunda RFEF que ha seleccionado el histórico recinto alfarero para ejercer como local en una cita tan señalada.
Durante la rueda de prensa previa al trascendental encuentro, fue totalmente inevitable que los medios de comunicación recordasen aquel doloroso tropiezo que marcó un antes y un después en la trayectoria del banquillo blanco. Con la elegancia y la veteranía que le caracterizan, Pellegrini restó dramatismo al asunto y admitió públicamente que aquel episodio forma parte de la estadística inmensa de su carrera profesional, asegurando que nunca llegó a analizar en profundidad los motivos exactos de aquella debacle histórica ante un rival de inferior categoría.
El técnico sudamericano prefiere enfocar la mirada en el presente y en las aspiraciones de su actual plantilla, el Real Betis, en una competición siempre atractiva y propicia para las sorpresas como es la Copa del Rey. A sus espaldas acumula ya cerca de 1.600 partidos oficiales dirigidos en la élite del fútbol mundial, un bagaje inmenso que respalda su jerarquía en los banquillos y le permite afrontar estos reencuentros con el pasado desde la absoluta tranquilidad y el pleno convencimiento de su metodología de trabajo diaria en Heliópolis.
Por su parte, el modesto Navalcarnero prepara el choque con la máxima ilusión de poder repetir una gesta memorable que quede grabada para siempre en la historia del fútbol modesto español. Los madrileños saben perfectamente que medirse a un transatlántico de Primera División y bajo el calor de un escenario tan emblemático como Santo Domingo representa un escaparate único, motivo por el cual han movilizado a toda su afición para intentar neutralizar el favoritismo teórico que ostenta el conjunto andaluz en esta eliminatoria a partido único.
En definitiva, el balón echará a rodar sobre el césped alfarero para dictar sentencia en noventa minutos de máxima tensión competitiva donde el Betis está obligado a no confiarse si quiere evitar cualquier tipo de sobresalto. Pellegrini vuelve a pisar el escenario de su mayor tropiezo en el fútbol español con la madurez que otorgan los años, dispuesto a escribir un capítulo completamente diferente y a certificar el pase de su equipo hacia la siguiente fase de la Copa de S.M. el Rey.
