Alemão salva al Rayo en la prórroga copera

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 28/10/2026

El Rayo Vallecano selló su clasificación en la Copa del Rey tras superar con muchísimo sufrimiento a un Recreativo de Huelva que demostró por qué lidera con autoridad el Grupo 4 de Segunda RFEF. Los onubenses plantearon un partido soberbio desde el primer minuto, maniatando a los vallecanos y dejando claro que la diferencia de categoría sobre el césped no iba a ser un obstáculo insalvable. El conjunto local salió sin complejos, buscando sorprender a la defensa franjirroja con rápidas transiciones y una presión asfixiante que desarboló por completo el plan inicial planteado por el cuerpo técnico visitante en esta eliminatoria a partido único.

La recompensa al esfuerzo andaluz no tardó en llegar en forma de genialidad. Ale Marín firmó un auténtico golazo que adelantó a los locales y desató la locura en las gradas, poniendo contra las cuerdas a todo un equipo de Primera División. Al Rayo le costó horrores reaccionar ante el golpe, viéndose sorprendido por la intensidad y el orgullo de un Decano que jugaba con el cuchillo entre los dientes. Sin embargo, cuando peor pintaban las cosas para los madrileños, al filo del descanso se señaló un penalti favorable que permitió a los vallecanos empatar la contienda e irse a los vestuarios con un respiro inesperado pero muy necesario.

El guion del segundo tiempo estuvo marcado por la tensión táctica y las imprecisiones provocadas por el desgaste físico. La expulsión de Riera en el minuto 41 parecía un handicap insalvable para los locales, pero los hombres de Galván demostraron una resiliencia encomiable, cerrando filas y multiplicándose en tareas defensivas para neutralizar las acometidas visitantes. El Rayo intentó aprovechar su superioridad numérica, pero careció de la fluidez habitual en los metros finales, estrellándose una y otra vez contra un muro defensivo perfectamente organizado que llevó el emocionante encuentro directamente hasta el territorio de la prórroga.

Ya en el tiempo extra, la calidad individual y la profundidad de banquillo acabaron decidiendo la balanza del lado visitante. Álvaro García asumió la manija ofensiva y se vistió de asistente providencial para servir dos balones medidos que Alemão y De Frutos transformaron en goles en apenas dos minutos fatídicos para los intereses locales. Parecía la sentencia definitiva, pero la Copa siempre reserva giros dramáticos y emoción hasta el pitido final. La posterior roja vista por Lejeune reavivó las esperanzas onubenses y el tanto de Paolo situó el 2-3 en el luminoso, obligando a sufrir al Rayo hasta el último suspiro.

Con este agónico triunfo, el Rayo Vallecano avanza de ronda en el torneo del K.O., aunque con serias advertencias sobre los despistes defensivos mostrados a lo largo del choque. Por su parte, el Recreativo se despide de la competición con la cabeza muy alta, habiendo tuteado a un rival de la máxima categoría y demostrando que su excelente momento en liga no es casualidad. La magia copera volvió a escribir un capítulo inolvidable de sufrimiento, orgullo y entrega sobre el verde, dejando claro que en estos torneos la diferencia teórica desaparece en cuanto el balón empieza a rodar.