Nuevo error de Leo Román enciende las alarmas en Riazor

Equipo Falso9 | Estás leyendo una noticia del día 04/11/2026

El inicio de campeonato en el Deportivo de La Coruña no está exento de debate, y la portería se ha convertido en el principal foco de atención. Un nuevo error grave de Leo Román en el último encuentro disputado este lunes ante Osasuna ha vuelto a situar al guardameta ibicenco en el centro de todas las críticas, generando serias dudas sobre su seguridad bajo palos y, especialmente, en el juego con los pies que exige el cuerpo técnico.

El fallo se produjo durante la primera mitad del encuentro, en la que prácticamente fue la única ocasión de peligro real para el conjunto rojillo. Un balón aparentemente cómodo para el guardameta acabó convirtiéndose en un auténtico regalo que supuso el tanto de los visitantes. Lejos de optar por una solución sencilla, el portero complicó una acción que parecía controlada desde el inicio de la jugada.

La jugada en cuestión evidenció la falta de entendimiento y los nervios del guardameta. Tenía a su disposición varias líneas de pase claras hacia sus compañeros totalmente libres de marca. Tanto Loureiro como Giménez se habían abierto correctamente esperando recibir el esférico para iniciar la transición ofensiva con tranquilidad desde la línea defensiva blanquiazul.

Sin embargo, la decisión de Leo Román fue buscar a Mario Soriano, un jugador que claramente no esperaba el envío en esa comprometida zona. El balón acabó en los dominios rivales tras ser interceptado, permitiendo que la jugada progresara con velocidad hasta que el balón llegó a los pies de Budimir, quien solo tuvo que empujar el esférico al fondo de las mallas para anotar a placer.

Esta desafortunada acción supone una especie de ‘deja vú’ que ya empieza a repetirse con demasiada frecuencia en el estadio de Riazor. El riesgo en la salida de balón, una seña de identidad innegociable dentro del libreto táctico de Antonio Hidalgo, volvió a condenar al guardameta, dejando al descubierto las evidentes dudas y la presión que atraviesa el exjugador mallorquinista en este tramo de la temporada.